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Sábado, 8 de agosto
Crean esófago en laboratorio que recupera la función de deglución

Crean esófago en laboratorio que recupera la función de deglución

Investigadores lograron reconstruir el conducto con tejido porcino y células del receptor; el procedimiento fue probado en animales y podría llegar a ensayos clínicos en humanos en unos cinco años.

Por César Esparza ·

Un equipo de científicos del Great Ormond Street Hospital y del University College London desarrolló un esófago bioingenierizado capaz de sustituir un segmento completo del órgano y recuperar su función, un avance que podría abrir una alternativa de tratamiento para niños que nacen con atresia esofágica de segmento largo.

El estudio, publicado en Nature Biotechnology, utilizó como base el esófago de un cerdo donante. Los investigadores aplicaron un proceso de descelularización para retirar las células porcinas y conservar la estructura que sirve como soporte del órgano.

Posteriormente, esa estructura fue repoblada con células musculares obtenidas del propio receptor y colocada en un biorreactor para favorecer su desarrollo antes del trasplante. El proceso completo de preparación puede extenderse alrededor de dos meses.

La investigación fue realizada en un modelo animal de gran tamaño y en crecimiento. Los ocho ejemplares sometidos al procedimiento sobrevivieron al trasplante y desarrollaron musculatura que permitió nuevamente el movimiento necesario para transportar alimento hacia el estómago.

Los investigadores observaron además la formación de vasos sanguíneos y redes nerviosas dentro del tejido implantado. A los seis meses, los animales podían alimentarse y mantener un crecimiento adecuado.

Uno de los resultados relevantes es que no fue necesario administrar medicamentos inmunosupresores, debido a que el injerto fue desarrollado utilizando células del propio receptor.

La atresia esofágica es una malformación congénita en la que el esófago no se desarrolla de manera continua hasta el estómago. En los casos de segmento largo existe una separación considerable entre ambos extremos, lo que dificulta su reconstrucción quirúrgica.

Actualmente, algunos pacientes requieren procedimientos en los que se utiliza parte del estómago o del intestino para reconstruir el conducto alimentario. Estas intervenciones pueden generar complicaciones respiratorias y gastrointestinales durante el crecimiento.

La alternativa desarrollada por los investigadores busca generar un injerto personalizado que pueda integrarse al organismo y crecer junto con el niño.

Los científicos plantean incluso la posibilidad futura de disponer de estructuras biológicas de diferentes tamaños que puedan almacenarse y posteriormente repoblarse con células obtenidas mediante una biopsia del paciente.

El procedimiento todavía no ha sido probado en seres humanos. Los investigadores estiman que los primeros ensayos clínicos podrían comenzar en aproximadamente cinco años, después de completar las etapas de optimización, estandarización y evaluación de seguridad.