
Agatón mueve las finanzas de Ensenada: sube recaudación y recorta costo de deuda heredada
Con una hacienda municipal todavía presionada por pasivos acumulados durante años, la administración de Claudia Agatón registra más de 706 millones de pesos en ingresos propios y apuesta por reducir el costo financiero de un crédito contratado desde 2015.
- Ingresos propios municipales superaron los 706 millones de pesos durante el primer trimestre de 2026.
- Refinanciamiento de deuda proyecta un ahorro superior a 153 millones de pesos sin ampliar el plazo del crédito.
ENSENADA, B.C.— En medio de una situación financiera que continúa condicionada por obligaciones acumuladas durante administraciones anteriores, el gobierno encabezado por Claudia Agatón Muñiz comienza a mostrar indicadores que apuntan a una mayor capacidad de recaudación y a una reducción del costo de la deuda bancaria del municipio.
Durante el primer trimestre de 2026, el Ayuntamiento reportó más de 706 millones de pesos en ingresos propios, cifra superior a la registrada durante el mismo periodo de 2025. Dentro de ese monto destacan 377.8 millones de pesos recaudados únicamente por concepto de impuesto predial de cuenta corriente.
El resultado tiene relevancia porque los ingresos propios representan uno de los indicadores de autonomía financiera de un municipio: mientras mayor sea su capacidad de recaudar recursos directamente, menor es la dependencia relativa de transferencias provenientes de otros órdenes de gobierno.
Sin embargo, el incremento en los ingresos ocurre frente a una pesada carga financiera acumulada, por lo que uno de los movimientos más relevantes de la administración Agatón fue intervenir las condiciones del crédito municipal contratado originalmente en 2015 por más de 665 millones de pesos.
El gobierno municipal planteó refinanciar alrededor de 410 millones de pesos correspondientes al saldo vigente, con mejores condiciones financieras y sin extender el plazo original de la obligación. La operación proyecta reducir el costo de intereses y generar un ahorro anual superior a 17 millones de pesos.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el Ayuntamiento, el ahorro acumulado durante la vida restante del crédito podría superar los 153 millones de pesos, dinero que dejaría de destinarse al costo financiero y quedaría disponible para otras necesidades municipales.
El movimiento no elimina el problema estructural de las finanzas de Ensenada ni desaparece los pasivos acumulados. Lo que modifica es el costo de una parte de ellos. Esa diferencia resulta importante: refinanciar en mejores condiciones no equivale a desaparecer una deuda, pero sí puede reducir la cantidad de recursos públicos destinados a intereses.
La administración de Agatón también ha dirigido recursos hacia uno de los reclamos más persistentes de la ciudad: las vialidades. Hasta junio, el gobierno municipal reportaba más de 135 millones de pesos invertidos en pavimentación y 53 obras viales realizadas durante la actual gestión.
A ello se agregó un esquema poco habitual de colaboración con el sector privado organizado. AMIC, CMIC y COMICE participaron junto con el Ayuntamiento en un programa de 20 millones de pesos para intervenir 25 vialidades, dividido entre aportaciones del sector de la construcción y recursos municipales.
Otro movimiento administrativo ocurrió en Proturismo. Después de alrededor de siete años de adeudos y restricciones fiscales, el organismo recuperó su capacidad para celebrar convenios, gestionar recursos y desarrollar proyectos, tras un proceso de regularización encabezado por su presidente, Andrés Martínez Bremer.
Los números permiten identificar, por ahora, una administración que intenta ganar margen financiero mediante mayor recaudación, reducción del costo de deuda y regularización de organismos municipales. Pero la evaluación definitiva tendrá que pasar por un indicador mucho más exigente: cuánto de ese margen termina convertido en servicios, infraestructura y resultados perceptibles para los ciudadanos.
Para Claudia Agatón, además, el desafío será demostrar que estos indicadores pueden mantenerse. Con Ensenada todavía enfrentando rezagos en vialidades, servicios públicos y obligaciones financieras, el verdadero examen no será cuánto logra recaudar o ahorrar el Ayuntamiento, sino cuánto de ese dinero consigue regresar a las calles en resultados medibles.




