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Domingo, 30 de agosto
Ensenada necesita fuentes propias para garantizar su seguridad hídrica: Enrique Sánchez

Ensenada necesita fuentes propias para garantizar su seguridad hídrica: Enrique Sánchez

Ampliar la desaladora existente, desarrollar una nueva fuente para la zona norte, recuperar agua mediante redes más eficientes y establecer reglas claras sobre cualquier suministro externo deben formar parte de una estrategia hídrica de largo plazo.

Por César Esparza ·

ENSENADA, B.C.— La planta desalinizadora de Playas de Rosarito representa una inversión estratégica para Baja California, pero no constituye por sí misma una solución garantizada para Ensenada. La ficha federal de Proyectos México establece que su capacidad inicial de 2 mil 200 litros por segundo estará destinada a complementar el abastecimiento de Tijuana y Playas de Rosarito, refirió Enrique Sánchez González, presidente de Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción de Ensenada (COMICE).

Indicó que el convenio de coordinación publicado en el Diario Oficial de la Federación también señala que el proyecto complementará el abastecimiento de agua potable de la zona metropolitana integrada por esos dos municipios. Hasta ahora, refirió, los documentos públicos consultados no identifican a Ensenada como beneficiaria directa ni establecen un volumen jurídicamente garantizado para el municipio. Por ello, el municipio necesita fortalecer sus propias fuentes y construir una estrategia hídrica de largo plazo, señaló.

Sánchez González afirmó que Ensenada no debe esperar a que una eventual distribución regional resuelva su déficit, sino impulsar desde ahora proyectos capaces de incrementar la producción local, atender el crecimiento de la zona norte y reducir las pérdidas del sistema.

Como primera prioridad, COMICE plantea destrabar la ampliación de la desaladora de Ensenada de 250 a 500 litros por segundo, prevista desde el diseño y la planeación de la infraestructura existente.

El dirigente explicó que es necesario conocer las condiciones económicas y contractuales para hacer viable el segundo módulo, así como definir las obras complementarias requeridas para incorporar y distribuir los 250 litros por segundo adicionales.

Tenemos una planta funcionando y un proyecto de ampliación previsto desde hace años. Antes de asumir como garantizado un suministro producido en otro municipio, debemos comparar costos, tiempos y condiciones para generar esos 250 litros adicionales directamente en Ensenada.

Enrique Sánchez González, presidente de COMICE

A la ampliación de la planta actual debe sumarse el análisis de una nueva desaladora en el corredor Bajamar–Salsipuedes, con una capacidad inicial de 250 litros por segundo y escalable a 500 litros por segundo, que permita responder al crecimiento industrial, turístico y habitacional de la zona norte.

Sánchez González precisó que esta infraestructura no debería proyectarse únicamente para abastecer a Ciudad Industrial Jatay, sino como una fuente regional que evite trasladar toda la presión futura al sistema urbano de Ensenada.

Jatay puede ser el detonante para evaluar el proyecto, pero debemos analizar la desaladora como posible infraestructura para toda la zona norte. Si resulta técnica y económicamente viable, tendría sentido dimensionarla con una visión regional y para las próximas décadas.

Enrique Sánchez González, presidente de COMICE

El presidente de COMICE reconoció las inversiones realizadas mediante el Bono Verde para mejorar la infraestructura hidráulica y atender sectores de la red; sin embargo, agregó que crear nuevas fuentes no será suficiente si el agua continúa perdiéndose en tuberías deterioradas. Por ello, propuso dar continuidad a estas acciones mediante un programa de renovación enfocado en los sectores que presentan mayores fugas y fallas recurrentes, evaluando sus resultados en reducción efectiva de pérdidas.

También reconoció las inversiones destinadas al saneamiento y aprovechamiento del agua tratada, y consideró necesario ampliar el reúso donde exista calidad comprobada, disponibilidad efectiva e industrias, desarrollos o actividades capaces de sustituir agua potable sin comprometer la seguridad sanitaria.

Respecto de cualquier posible suministro proveniente de Rosarito, indicó que Ensenada deberá conocer con precisión el volumen asignado, la fecha de disponibilidad, las obras de conducción, el presupuesto, las reglas de distribución y el instrumento jurídico que garantice el abastecimiento durante periodos de alta demanda, mantenimiento o menor producción.

Ensenada necesita dejar de discutir únicamente cómo cubrir el déficit inmediato. Debemos ampliar nuestra desaladora, evaluar una nueva fuente para la zona norte, recuperar el agua que perdemos y tener certeza sobre cualquier volumen externo. La seguridad hídrica del municipio tiene que construirse con fuentes propias y una visión de largo plazo.

Enrique Sánchez González, presidente de COMICE