
Deuda en 55% del PIB y pensiones por 2.48 billones presionan el Paquete Económico 2027: COPARMEX
El organismo patronal advierte que México llegará a 2027 con poco margen fiscal: el costo financiero de la deuda sube 11.8% real y el déficit seguirá por encima de toda la inversión pública.
- La deuda pública alcanzaría 55% del PIB, su mayor proporción desde 1990.
- Sólo intereses y pensiones absorberían alrededor de 4.05 billones de pesos.
CIUDAD DE MÉXICO.— México enfrenta un Paquete Económico 2027 marcado por deuda elevada, un creciente costo financiero y compromisos presupuestales que reducen el margen para inversión productiva, advirtió la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), al señalar que el saldo total de la deuda pública alcanzará 55% del Producto Interno Bruto, el nivel más alto desde 1990.
Uno de los datos más críticos está en el destino de los recursos. Aunque el déficit previsto disminuye de 4.1% a 3.9% del PIB, todavía será considerablemente superior al 2.9% destinado a inversión pública. Para COPARMEX, la diferencia implica que, en los hechos, el país continuará utilizando deuda para financiar gasto corriente en lugar de canalizarla principalmente hacia inversión productiva.
La presión aumenta por el costo de cargar esa deuda. Para 2027, el costo financiero alcanzaría 1.57 billones de pesos, 11.8% más en términos reales. A ello se agregan 2.48 billones de pesos destinados a pensiones, equivalentes al 6.2% del PIB y a aproximadamente dos de cada diez pesos del presupuesto. Entre ambos conceptos suman alrededor de 4.05 billones de pesos.
La organización empresarial también encendió una alerta sobre la estrategia recaudatoria. Aunque el paquete no contempla nuevos impuestos ni incrementos generales de tasas, establece cambios para personas morales con ingresos acumulables superiores a 50 millones de pesos, además de nuevos límites para deducciones y amortización de pérdidas fiscales.
El efecto, advirtió COPARMEX, puede resultar especialmente delicado para empresas con elevados ingresos pero márgenes reducidos: las nuevas reglas podrían generar una utilidad fiscal aun cuando ésta no corresponda con su realidad financiera, aumentando el ISR, afectando las posibilidades de inversión y, en casos extremos, poniendo presión sobre la supervivencia de empresas endeudadas.
El otro foco rojo está en los supuestos sobre los que descansan las cuentas públicas. Hacienda plantea para 2027 un crecimiento económico de entre 1.5% y 2.5%, después de ajustar el rango previo de 1.9% a 2.9%. COPARMEX reconoce que la nueva estimación es más cercana al 1.8% previsto por el mercado, pero advierte que las actuales condiciones económicas y el bajo ánimo de inversión dificultan alcanzar las metas.
La apuesta recaudatoria tampoco es menor: los ingresos tributarios tendrían que aumentar 5.9% real hasta alcanzar un máximo histórico de 15.9% del PIB. Si el crecimiento, la inflación, las condiciones financieras o la recaudación no responden como espera el Gobierno Federal, el escenario podría traducirse en menores ingresos, mayor costo financiero o recortes presupuestales durante 2027.
En contraste, COPARMEX destacó aumentos reales previstos de 3.9% para la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, 6.6% para Educación, 4.8% para Salud y 9.8% para el IMSS, aunque señaló que será necesario conocer los datos abiertos del Proyecto de Presupuesto de Egresos para determinar cómo se distribuirán realmente esos recursos.
Frente a las presiones fiscales, el organismo propuso crear un Consejo Fiscal Independiente, con autonomía técnica para revisar los supuestos macroeconómicos, ingresos, gasto, riesgos y sostenibilidad de la deuda, además de exigir un combate efectivo contra la facturación falsa sin trasladar indiscriminadamente la presión recaudatoria a empresas cumplidas.
COPARMEX cerró su advertencia con otro dato sensible para las finanzas nacionales: señaló que dos de las principales calificadoras mantienen a México a un solo escalón del grado de inversión y que S&P ha colocado su perspectiva en negativa. Bajo ese escenario, sostuvo que disciplina fiscal, eficiencia del gasto e inversión pública deberán convertirse en prioridades para evitar que el creciente peso de deuda, intereses y pensiones siga reduciendo los recursos disponibles para seguridad, salud, educación e infraestructura.




