
Tragedia en el Himalaya: devastadora riada golpea Nepal y Tíbet; cientos siguen desaparecidos
Una pared de agua, lodo y rocas arrasó comunidades enteras en la frontera entre Nepal y China; el saldo crece conforme avanzan los rescates y entre las personas cuyo paradero se intenta establecer hay 291 extranjeros.
- Reportes internacionales actualizados sitúan en al menos 95 las personas fallecidas, mientras las autoridades advierten que el balance todavía puede aumentar.
- La Junta de Turismo de Nepal reportó 384 viajeros sin localizar en su registro preliminar: 291 extranjeros y 93 ciudadanos nepalíes.
KATMANDÚ, Nepal.— Una devastadora riada acompañada de deslizamientos de tierra golpeó este miércoles 26 de agosto el corredor montañoso que une Nepal con el Tíbet, dejando al menos 95 personas muertas y cientos sin localizar, en una tragedia cuya dimensión definitiva todavía se desconoce.
La emergencia golpeó con especial violencia el norte de Nepal y el condado tibetano de Gyirong, en China. Una enorme masa de agua, lodo, piedras y escombros descendió por los estrechos valles del Himalaya y arrasó a su paso viviendas, carreteras, puentes, vehículos e instalaciones estratégicas.
Imágenes difundidas desde la región muestran la magnitud del desastre: corrientes de color marrón avanzando violentamente entre las montañas, vehículos arrastrados, construcciones cubiertas por el lodo y personas intentando escapar segundos antes de que el torrente alcanzara diferentes puntos.
En Nepal, algunas de las zonas más afectadas son Timure, Syabrubesi y Rasuwagadhi, en el distrito de Rasuwa, además de localidades del vecino distrito de Nuwakot. Carreteras y puentes quedaron destruidos y las comunicaciones fueron interrumpidas en distintos puntos.

Uno de los datos que más preocupa a las autoridades es el número de turistas y peregrinos que se encontraban recorriendo esta zona del Himalaya cuando ocurrió la catástrofe.
La Junta de Turismo de Nepal informó que recibió un registro preliminar de 384 viajeros cuyo paradero no había podido establecerse, de los cuales 291 son extranjeros y 93 ciudadanos nepalíes.
Entre ellos se encuentran ciudadanos de India, Reino Unido, Estados Unidos, Malasia, Sudáfrica, Australia y Países Bajos, entre otras nacionalidades.
La información debe manejarse con cautela: la inclusión de una persona en esta relación no significa necesariamente que haya fallecido. Las autoridades turísticas, agencias de viajes, policías y equipos de emergencia trabajan para determinar quiénes permanecen realmente desaparecidos, quiénes están incomunicados y quiénes pudieron trasladarse a lugares seguros.
La incomunicación es especialmente grave porque las inundaciones destruyeron caminos y afectaron las redes eléctricas y de telecomunicaciones.
Además de los turistas, entre las personas inicialmente sin contacto se encuentran policías, militares y trabajadores que se encontraban en proyectos de infraestructura de la región.
Del lado chino, un gigantesco deslizamiento alcanzó Gyirong Port, uno de los principales cruces terrestres entre Nepal y el Tíbet.

La agencia estatal china Xinhua informó inicialmente de 'importantes víctimas y desaparecidos', mientras las autoridades desplegaron operaciones de búsqueda y rescate. Carreteras hacia el puerto quedaron bloqueadas y también fueron interrumpidos los servicios eléctricos y las comunicaciones.
Ordenó realizar todos los esfuerzos posibles para localizar a las personas desaparecidas, atender a los heridos y prevenir nuevos desastres.
— Xi Jinping, presidente de China
China movilizó cientos de rescatistas y maquinaria pesada hacia la región y anunció recursos extraordinarios para recuperar infraestructura y servicios básicos.
La causa exacta de la riada todavía está bajo investigación. Una de las principales hipótesis apunta a que un sismo de magnitud 4.4 registrado en la región habría provocado una avalancha de hielo y roca sobre el río Lhende Khola, bloqueando temporalmente el cauce hasta provocar una liberación violenta de agua, piedras y sedimentos hacia los valles inferiores.
Reuters señala que ésta es una de las hipótesis que investigan las autoridades y especialistas, aunque todavía no existe una conclusión definitiva sobre la cadena exacta de acontecimientos que originó el desastre. También se ha planteado la posibilidad de un fenómeno relacionado con acumulaciones de agua glaciar.
Las autoridades han advertido además que podría producirse una segunda inundación. Existe preocupación por otro bloqueo localizado río arriba en el Lhende Khola, capaz de liberar nuevamente grandes cantidades de agua y material hacia las zonas bajas.
Habitantes de comunidades cercanas a los ríos Bhote Koshi, Trishuli y Narayani recibieron instrucciones de mantenerse alejados de las riberas y trasladarse hacia zonas elevadas.

Las condiciones geográficas complican todavía más las labores de emergencia. En algunas de las áreas afectadas, el nivel del agua y la destrucción de infraestructura dificultaron inicialmente el aterrizaje de helicópteros, mientras equipos militares, policiales y civiles intentaban llegar por tierra hasta comunidades incomunicadas.
Nepal solicitó además cooperación internacional a China e India para fortalecer las operaciones de búsqueda y rescate. El desastre también alcanzó infraestructura hidroeléctrica, carreteras y líneas de transmisión fundamentales para Nepal, elevando el impacto económico de una tragedia que todavía está desarrollándose.
Con cientos de personas todavía sin localizar, poblaciones aisladas y operaciones de búsqueda desarrollándose simultáneamente en Nepal y el Tíbet, el número definitivo de víctimas podría modificarse considerablemente conforme los rescatistas consigan ingresar a las comunidades más afectadas.
Fuentes consultadas: Nepal Tourism Board, Radio Nepal, Reuters, Xinhua, EFE, The Guardian, Al Jazeera, Associated Press y autoridades de Nepal y China. Información actualizada al 26 de agosto de 2026.




