BC Noticias
Miércoles, 14 de octubre
Rachel dejó en Ensenada 42% de la lluvia de todo un año; 60% cayó en sólo dos horas

Rachel dejó en Ensenada 42% de la lluvia de todo un año; 60% cayó en sólo dos horas

Los registros del CICESE dimensionan la violencia del fenómeno: su estación en Ensenada acumuló 104.4 milímetros durante Rachel, equivalentes al 42% de la precipitación promedio anual de la zona urbana.

Por César Esparza ·

ENSENADA, B.C.— Casi la mitad de la lluvia que recibe Ensenada durante todo un año se concentró durante el paso de Rachel. Pero hay un dato todavía más contundente: 60% de la precipitación asociada al fenómeno cayó en un lapso de apenas dos horas.

Los registros difundidos por el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) permiten dimensionar la intensidad del episodio. Su estación meteorológica instalada en el campus Ensenada acumuló 104.4 milímetros de lluvia, equivalentes al 42% de la precipitación promedio anual de la zona urbana.

Cada milímetro de lluvia representa aproximadamente un litro de agua por metro cuadrado. Por lo tanto, en la estación del CICESE el acumulado significó 104.4 litros de agua por cada metro cuadrado de superficie durante el episodio.

Sin embargo, el problema no fue únicamente cuánto llovió, sino la velocidad con la que cayó el agua. De acuerdo con los datos del CICESE, la mayor intensidad se concentró entre las 22:00 horas del 10 de octubre y la medianoche del día 11, cuando cayó 60% de la lluvia asociada con Rachel.

Los registros obtenidos en ocho estaciones distribuidas en el municipio de Ensenada arrojaron una precipitación promedio de 75 milímetros, mientras que la estación ubicada en el CICESE alcanzó los 104.4 milímetros.

El fenómeno estuvo acompañado además por vientos importantes. Los datos divulgados por el centro científico señalan una velocidad promedio de 45 kilómetros por hora y rachas máximas de 90 kilómetros por hora. En reportes oficiales durante el paso de Rachel, Conagua informó que el sistema se localizó como ciclón postropical al sur-sureste de Ensenada y mantenía condiciones de viento y lluvia para Baja California.

La información deja una lección que rebasa la estadística. La intensidad, duración y distribución de las precipitaciones son fundamentales para determinar el riesgo real de un evento meteorológico: una gran cantidad de agua concentrada en minutos puede reducir drásticamente el tiempo disponible para reaccionar.

Los números obligan, por ello, a fortalecer la prevención. Para las autoridades, el reto es anticipar escenarios, identificar zonas vulnerables y emitir alertas con suficiente oportunidad; para la población, comprender que una advertencia meteorológica debe tomarse en serio antes de que arroyos, vialidades o zonas bajas comiencen a representar un peligro.

Tras las inundaciones, el CICESE expresó además su empatía y apoyo a las familias afectadas, incluida la solidaridad mediante centros de acopio. La institución mantiene sistemas de observación y monitoreo meteorológico para Baja California.

Rachel dejó daños, pero también dejó una advertencia escrita en números: ante lluvias de esta intensidad, anticiparse puede significar la diferencia entre enfrentar una emergencia y quedar atrapado en ella.