
"No Está Chido" consolida ocho años de estrategia para prevenir consumo de alcohol y tabaco en menores
La iniciativa amplió su alcance mediante alianzas con organismos civiles, empresas, especialistas y familias para fortalecer acciones de prevención en México.
- La edad promedio de inicio en el consumo de alcohol se ubica en 12 años, mientras que el consumo diario de tabaco comienza, en promedio, a los 14 años.
- La estrategia reporta más de 12 mil conversaciones atendidas a través de su chatbot de orientación para madres, padres, adolescentes y personas cuidadoras.
- Las conversaciones familiares sobre alcohol aumentaron de 51% a 83% y sobre tabaco de 53% a 82%, de acuerdo con las evaluaciones del programa.
La campaña "No Está Chido" cumplió en 2026 ocho años de operación como una estrategia nacional enfocada en prevenir el consumo de alcohol y tabaco entre niñas, niños y adolescentes mediante acciones dirigidas a las familias, los entornos escolares y la comunidad.
El proyecto fue presentado en 2018 por el Consejo de la Comunicación en coordinación con la Fundación Gonzalo Río Arronte y, con el paso de los años, incorporó la participación de organismos empresariales, instituciones educativas, especialistas en salud, organizaciones de la sociedad civil y empresas para ampliar la cobertura de sus acciones preventivas.
La estrategia se desarrolló con un enfoque orientado a retrasar la edad de inicio en el consumo de sustancias legales entre menores de edad mediante cuatro ejes de trabajo: comunicación familiar, actividad física, actividades culturales y artísticas, e información preventiva.
Como parte de su evolución, el programa incorporó herramientas digitales de orientación, campañas de comunicación, materiales educativos y espacios de acompañamiento dirigidos a madres, padres y personas cuidadoras para fortalecer los factores de protección en el entorno familiar.

De acuerdo con la información del movimiento, las evaluaciones realizadas durante su implementación muestran un incremento en el número de familias que dialogan con sus hijas e hijos sobre los riesgos asociados al consumo de alcohol y tabaco, así como una reducción en los niveles de curiosidad por iniciar el consumo de estas sustancias entre la población participante.
Durante 2026, la plataforma también integró contenidos relacionados con salud mental, crianza, actividad física, neurodivergencia, trata de personas, alimentación saludable y convivencia familiar, con el propósito de abordar la prevención desde distintos factores que influyen en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
El movimiento mantiene disponible un portal digital con información, materiales de consulta y herramientas de orientación para familias, además de una red de aliados que participa en acciones de difusión y prevención en diferentes regiones del país.
De acuerdo con el proyecto, el objetivo para los próximos años es mantener las acciones dirigidas a fortalecer la comunicación dentro de las familias y contribuir a retrasar la edad de inicio en el consumo de alcohol y tabaco entre la población menor de edad.